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COLOR ROJO CEREZA
20 de julio de 2016
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Nos gusta el color rojo cereza de los vinos tintos. También nos gustan las cerezas, esas   frutas  sabrosas y delicadas;  con sus insinuantes gradaciones de color rojo -de los que toman el nombre los grandes vinos tintos- tacto bucal mórbido, explosiones de sabor dulce conectado con finísima acidez. Por esto, estuvimos el pasado domingo 17 de Julio en la Feria de la Cereza 2016  Valle de las Caderechas, en Salas de Bureba, norte de la provincia de Burgos, para disfrutar de esas delicias tardías (son las cerezas que maduran más lenta y tardíamente en la península ibérica) plenas de color, textura y sabor.

Exquisiterioja aprovechó la oportunidad, en la invitación de José Ignacio Velasco (Director Técnico de la Marca de Garantía CEREZA VALLE DE LAS CADERECHAS) para ser miembro del Jurado que ha escogido la mejor cereza del año.

La razón de la exquisita calidad de estas cerezas reside en la ubicación de los cerezos (amparadas por la Marca de Garantía son unas 50 ha entre Oña y Poza de la Sal) en un amplio  valle en esa parte noroccidental de La Bureba, al este del Páramo de Masa y al sur del Valle  de Valdivielso, por lo que la zona se encuentra protegida, en altitud y latitud norte considerables que propician un microclima favorable donde la floración de los cerezos es tardía y los contrastes térmicos (de igual manera que en las uvas) propician que la maduración de las cerezas  sea muy lenta, lo cual produce frutas con matices muy enjundiosos.DSC03327

De las 10 variedades amparadas por la marca, la Fresona, o roja del país, es la autóctona y las otras resultan de injertos foráneos (que dan frutas más grandes) Lapins, Sunburst, Rainier… que se han impuesto en las demás zonas productoras y en el mercado.

PRIMERO CÓMELAS Y LUEGO MÍRALAS

Ya sabemos que es tremendamente difícil sustraerse al reclamo del impacto visual de los productos que comemos y bebemos, pero –entre algunas otras curiosidades que se ha de tener en cuenta en la cata de cerezas- José Angel Sánchez, técnico responsable de compras de Alozar mercamadrid, y miembro también del Jurado que ha otorgado el premio a la mejor cereza 2016, asegura que para no condicionarse ni engañarse mejor probar la cereza antes que dejarse llevar por el vista. (Y así es: las cerezas ganadoras han sido de la variedad autóctona mencionada, Fresona, cuyo color -entre rojo y amarillo- desentonaba claramente con las otras nueve variedades presentadas, pero luego sus prestaciones organolépticas eran realmente magníficas)

Completaban los miembros del Jurado Fernando Mayoral, sumiller compañero de los  Sumilleres profesionales de Burgos y el propio José Ignacio Velasco (quienes por otra parte ofrecieron una cata de cerezas para el público interesado)

Para aquellas personas que gustan de las cerezas, les diremos que cada variedad tiene sus características, las cuales se han de tener en cuenta a la hora de su apreciación sensorial. En esta, por cierto, es curioso que se toma cerveza para reequilibrar la boca  entre las muestras (y para sujetar la tripa posteriormente)  Otras consideraciones respecto a las cerezas: el punto de madurez y momento de recolección es fundamental, no vale cogerlas y luego ya madurarán: son frutas muy delicadas que no mejoran una vez recolectadas; también es muy importante la temperatura de consumo ¡no comerlas recién sacadas del frigorífico!DSC03330

En la cata se evalúa la uniformidad, el tamaño, la intensidad de color (siempre teniendo en cuenta la variedad)  tersura de la piel, resistencia del pedúnculo (habla del tiempo que lleva fuera del árbol) crocancia y sabor, equilibrio entre dulzor y acidez (esta hace que aquel sea más intenso) la textura de su carne y las impresiones palatales. En cuanto a los aromas, obviamente se dan por vía retronasal. Y siempre se ha de considerar la impresión general final.  De las muestras catadas me impresionaron en unas el brillo y aspecto externo, en otras su forma de corazón, carnosidad, sabrosura, dulzor, madurez perfecta… y en las fresa ganadoras –obviando su color rojo claro y carne  amarilla- su fantástica sensación global en boca.

La asistencia de público fue multitudinaria (todos ávidos por llevarse el fruto preciado) en una muy buena jornada de exaltación de las bondades de un paisaje hermoso, de una tierra agradecida y de unas cerezas sublimes en todos sus parámetros.